Un mundo de blogs
Hasta ahora escribo sólo lo que se me ocurre, pero ayer me surgió una duda: me gustaría dar datos más personales en este blog, escribir a dónde pienso ir esta noche, qué pienso de los políticos o por qué ayer llegué a casa rendida y desnutrida… pero a fin de cuentas esto es Internet, el paraíso de los lobos feroces que acechan a caperucitas ingenuas que dan datos de más…. y, por otro lado, ¿quién va a leer este blog? ¿De verdad hay alguien por quien preocuparme? ¿O algo?
Y si no escribo lo que me apetece… ¿tiene sentido seguir con el blog? ¡Bueeeeno, esto tiene toda la pinta de pasar a engrosar la lista de diarios olvidados que pululan por Internet! Una imagen que me impresiona: millones de vivencias y reflexiones anónimas, la preocupación de tu vecino, la confesión de tu artista preferido… todo desordenado, flotando en un espacio virtual; y cuánta gente querría leer cierto blog si supiera de su existencia, saber lo que escribió tu amigo traidor o tu hermano desaparecido…
Volveré si resuelvo el dilema