Monday, May 29, 2006

De sintonías, o cuando me salen amigos por todas partes

Ultimamente me salen amigos por todas partes. He descubierto que uno es como se ve a sí mismo. Desde que dejé los complejos atrás me siento más libre, y la gente me nota más libre. Desde que cierro los ojos y arrugo la nariz y dejo que el sol me queme las mejillas me siento más saltarina. Desde que hablo con desconocidos y me dan igual muchas cosas me siento más contenta, y la gente me ve más feliz. Desde que estoy bien conmigo misma me siento más independiente, menos vulnerable, y me salen amigos por todas partes.

Todo esto corrobora mi teoría sobre la atracción: no todo es cuestión de belleza, nos atraen las sintonías. Y si dos sintonías van andando por la calle y se cruzan y descubren que están emitiendo en la misma onda y que pueden escucharse la una a la otra, igual que los delfines pueden escuchar un llanto de su especie en medio del ruido ensordecedor del mar, cuando dos sintonías se encuentran en la misma onda como dos voces se encuentran en el mismo cable de teléfono, entonces surge la atracción. Y el factor que desencadenó la conexión de sintonías pudo ser tan aleatorio como una mirada, un mechón de pelo fuera de su sitio o una sonrisa que apenas asoma a la comisura de los labios.

Cuando más he necesitado a la gente ha sido cuando más sola me he sentido. Ahora que no miro el teléfono cada 10 minutos esperando un mensaje, que no espero palmaditas de aprobación, ahora es cuando los niños vienen a mí. No hay nada como estar bien con uno mismo para estar bien con los demás, no hay nada como aceptar los propios defectos para tolerar los ajenos, y no hay nada como estar en paz con la vida para que todo cobre sentido y nuestra sintonía emita con más fuerza que nunca.

Posted by Imperfecta at 23:11:05 | Permalink | Comments (1) »

Cuando todo tiene sentido (el nuevo orden mundial)

Este fin de semana, en Valladolid, volvieron los momentos en que todo tiene sentido. Cuando lo sentí por primera vez, a los 17, fue como descubrir una nueva religión, un nuevo orden, y al intentar explicárselo a Gio, ella me dijo que a lo mejor yo era un poco brujilla. Son sólo momentos en que todo tiene sentido, en que una siente que va por el buen camino, de alguna manera una recibe el mensaje de que todo va bien, que está en paz con el mundo y el mundo está en paz con ella. Realmente en esos momentos no todo tiene sentido, sigo sin entender toda la inmensidad que tenemos por encima y todas las pequeñeces que tenemos por dentro, pero sí comprendo que todo eso es secundario, que el sol que me ilumina ha iluminado a la gente y a sus dudas y temores durante milenios, que todo pasará y que el mundo me está sonriendo, con las nubes y la música y todo lo que me rodea. Cada persona siente esos momentos de una forma diferente, igual que cada uno entiende el mundo de una manera y cada uno tiene distintas visiones al comer setas; yo sólo sé que mi mundo es muy sencillo tal y como yo lo entiendo, que es realmente fácil hacer las cosas bien, que en el fondo todos queremos que nos quieran (y cuando digo todos quiero decir todos, desde el político que busca la popularidad como quien necesita una droga hasta la madurita que se pinta y va a la peluquería todos los meses para sentirse atractiva). Por qué nos hemos complicado tanto la vida… eso no lo sé. Y por qué resulta casi imposible volver a los orígenes, eso tampoco. Sólo sé que a veces salgo de casa y siento que tengo demasiado sentimiento dentro, y aunque mi sonrisa no sirva para nada, es el único arma que tengo en mi batalla contra la tristeza que reina en esa parte del mundo donde siempre da la sombra.

Posted by Imperfecta at 23:09:25 | Permalink | No Comments »